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Algunas hormigas viven en casas recicladas

15 de mayo 2015

El hecho de vivir en sociedad, casi siempre, conlleva vivir -y, supuestamente, convivir en un espacio bien delimitado. De hecho, eso que llamamos “vivir juntos”, se ha entendido como una circunstancia que favorece la aparición de la sociabilidad en los grupos animales en los que hay especies sociales.

Todas las hormigas son sociales. Algunas especies, en vez de vivir dentro de galerías penosamente excavadas en  el suelo, viven dentro de estructuras vegetales que aprovechan como una casa. En climas mediterráneos, donde los árboles del género Quercus son abundantes y bien conocidos, hay un montón de especies de hormigas que aprovechan sus oportunidades para vivir.

¿Cuáles son esas casas recicladas?

BELLOTAS

¿Qué sucede cuando una bellota cae al suelo?

La capa externa de las bellotas es dura y no se degrada hasta 3 o 4 años después. Durante todo este tiempo, las hormigas pueden instalarse en su interior, que es menos duro, hasta que la capa de fuera se degrada. Entonces, toda la comunidad de hormigas (obreras, reina, huevos y larvas) debe trasladarse a una nueva bellota o cualquiera de las otras “casas” que encuentre cerca. Tanto los robles como las encinas hacen bellotas en gran cantidad, así que no les es nada difícil encontrar una nueva casa.

AGALLAS 

( =cecidios)

Estas formaciones son originadas por microhimenópteros y otros artrópodos, los cuales ponen sus huevos dentro de las yemas o en las hojas. Como reacción, la planta produce unos cecidios, algunos de ellos con una forma esférica muy característica y una capa bastante resistente.

Franco Folini (CC BY-SA 2.0)

Agalla hecha por Andricus quercuscalifornicus en un roble, se observa el orificio hecho por el adulto en salir. La puerta está abierta y la casa queda a disposición de quien la encuentre primero. Autor: Franco Folini (CC BY-SA 2.0)

Una vez los pequeños microhimenópteros han madurado, salen de la agalla y dejan un hueco que deja la puerta abierta a otros artrópodos que puedan vivir dentro suyo. Uno de estos recién llegados puede ser una hormiga reina que se podrá instalar durante 2 o 3 años, hasta que la agalla se desprenda.

En un estudio muy preliminar de 66 agallas de Quercus se encontró hormigas de 4 géneros diferentes. Entre paréntesis se indica el número de especies de cada género: Crematogaster (1), Camponotus (3), Temnothorax (8) y Dolichoderus (1).

Bueno, ¡parece que hay mercado para las agallas!

Obreres de Crematogaster scutellaris, els cuallevats o rebaixins, una de les espècies més freqüents a les casanelles de roures. (Autor: Xavier Espadaler)

Obreras de Crematogaster scutellaris, una de las especies más frecuentes en las agallas de robles. Autor: Xavier Espadaler

RAMAS MUERTAS

De ramas muertas de diámetro inferior a 2 cm siempre hay en un buen árbol viejo. En estas partes muertas las hormigas se suelen establecer y vivir durante muchos años porque suelen ser más degradables y fáciles de excavar.

RAMITAS EN EL SUELO

Un árbol viejo genera una lluvia de partes muertas (hojas, ramas y ramitas) o vivas, como las bellotas que hemos mencionado. En el suelo, siempre habrá hormigas que puedan aprovechar estos ramitas para hacer su casa.

Pupes de Temnothorax a dins un branquilló a terra. Autor: Xavier Espadaler

Covada de Temnothorax dentro de una ramita al suelo. Autor: Xavier Espadaler

InformacióN proporcionada pOr Xavier Espadaler Gelabert, entomólogo.

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Tècnic en comunicació al CREAF. Sóc Biòloga Ambiental (UAB) i Màster en Comunicació Científica, Mèdica i Ambiental (UPF).
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