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Durante el confinamiento la naturaleza no invadió las ciudades, sólo se hizo más visible

12 de marzo 2021

Después de un año de confinamiento en el mundo, están disponibles los resultados del proyecto ornitho.cat, impulsado con el objetivo de entender los efectos del cierre en la naturaleza. Un trabajo científico en el que hemos colaborado con el Instituto Catalán de Ornitología y publicado en Proceedings of the Royal Society B.

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Gorrión común, Passer domesticus. Durante el confinamiento por la Covid-19 no había más aves en el entorno urbano, sino que se oían y veían más gracias a su rápido cambio de comportamiento. Ilustración: ICO/Martí Franch.

El día 15 de marzo de 2020, apenas al día siguiente de declararse el estado de alarma y el confinamiento, se puso en marcha el proyecto #YoMeQuedoEnCasa de ornitho.cat con el objetivo de entender sus efectos en la naturaleza. Un año después, se difunden los resultados científicos en el artículo Rapid behavioural response of urban birds to Covid-19 lockdown, publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the Royal Society B. El estudio desmiente la teoría de que la naturaleza (en este caso las aves) invadió las ciudades silenciosas y vacías.

Los datos demuestran que, al menos durante el primer mes del confinamiento, no había más pájaros, sino que los oíamos y veíamos más porque cambiaron muy rápido su comportamiento y pasaron a ser mucho más activos las primeras horas del día. El proyecto, fruto de la colaboración entre el Instituto Catalán de Ornitología (ICO) y el CREAF, defiende que los cambios inducidos por el confinamiento fueron demasiado drásticos y repentinos y no duraron lo suficiente para permitir procesos de colonización.

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Estornino negro, Sturnus unicolor. Ilustración: ICO/Martí Franch.

En condiciones naturales, fuera de las ciudades los pájaros cantan y son muy activos al amanecer, algunos incluso cuando todavía es de noche. “En entornos urbanos, sin embargo, este momento del día coincide con la hora punta de la mañana, cuando hay más personas y ruido en la calle, lo que les impide comunicarse entre sí cuando cantan o buscar tranquilamente alimento por culpa del estrés que les causa nuestra presencia constante”, comenta Oscar Gordo, primer autor del artículo. Durante el confinamiento desaparecieron estos inconvenientes y las aves cambiaron rápidamente su comportamiento para recuperar un ritmo mucho más natural: “una vez más, las aves urbanitas demuestran ser extremadamente plásticas y adaptan su comportamiento a las nuevas posibilidades que ofrecía el confinamiento humano”, comenta Sergi Herrando, investigador del CREAF y del ICO.

Oscar Gordo ICO

“En entornos urbanos, sin embargo, este momento del día coincide con la hora punta de la mañana, cuando hay más personas y ruido en la calle, lo que les impide comunicarse entre sí cuando cantan o buscar tranquilamente alimento por culpa del estrés que les causa nuestra presencia constante”.

OSCAR GORDO, primer autor del artículo.

Los resultados se han obtenido gracias a la participación de más de 400 ornitólogos voluntarios que recogieron más de 126.000 registros de pájaros en este proyecto de ciencia ciudadana que coordina el ICO. Para el estudio se seleccionaron las 16 especies de aves más habituales en ambientes urbanos y que pasan todo el año en Cataluña y se compararon con los datos recogidos en ornitho.cat de las mismas poblaciones en años anteriores (2015 hasta 2019). Salvo los estorninos, todas las especies estudiadas fueron más activas a primera hora de la mañana, lo que demuestra que la respuesta fue muy generalizada.

“En aves como la gaviota patiamarilla o la urraca, animales muy inteligentes y adaptables, la drástica reducción del tráfico y de la presencia humana en la calle les animó a utilizar mucho más las primeras horas de la mañana para buscar alimento e, incluso, a adentrarse más en los núcleos centrales de los pueblos y ciudades”, explica Gabriel Gargallo, director general del ICO.

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Gaviota patiamarilla, Larus michahellis. Ilustración: ICO/Martí Franch.

Ciudades amigables con las aves

“La ciencia confirma que el ruido, de manera directa o indirecta, se ha asociado con la disminución de la densidad de aves, así como con el empobrecimiento de sus comunidades”, explica Lluís Brotons, investigador del CREAF. La contaminación acústica dificulta su comunicación, aumenta los niveles de estrés e, incluso, parece acelerar su envejecimiento. Unos efectos negativos que se amplifican y complementan por la gran presencia de coches y personas que hay por las calles sobre todo en horas punta. Todo ello hace que muchas especies sean incapaces de vivir en entornos urbanos y que las que sí lo hacen estén sometidas a condiciones poco acogedoras, que a menudo conllevan consecuencias negativas para su biología.

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Jilgero, Carduelis carduelis. Ilustración: ICO/Martí Franch.

Los resultados de este estudio sugieren que las aves urbanas tienen una gran plasticidad de comportamiento y que han aprovechado muy rápidamente algunas de las mejoras ambientales que se han producido en nuestros entornos urbanos fruto de nuestro confinamiento. “Está en nuestras manos hacer que las ciudades sean más acogedoras para los pájaros más allá de la crisis de la Covid-19. Los problemas que experimentan en su comunicación y salud son en buena parte homólogos a los que padecemos nosotros mismos. Por lo tanto, si hacemos nuestros pueblos y ciudades más habitables para las aves y la naturaleza en general, seguro que nosotros también nos beneficiaremos. Escuchar y ver pájaros fue, sin duda, uno de los mejores remedios para soportar con más ánimo el confinamiento de justo hace un año”, concluyen los autores.

Los 16 pájaros más comunes en las ciudades catalanas presentes durante todo el año:

Carduelis carduelis – jilguero

Chloris chloris – verderón común

Columba livia – paloma bravía

Columba palumbus – paloma torcaz

Cyanistes caeruleus – herrerillo común

Larus michahellis – gaviota patiamarilla

Motacilla alba – lavandera blanca

Myiopsitta monachus – cotorra argentina

Parus major – carbonero común

Passer domesticus – gorrión común

Phoenicurus ochruros – colirrojo tizón

Pica pica – urraca

Serinus serinus – verdecillo

Streptopelia decaocto – tórtola turca

Sturnus spp. – estornino pinto/negro

Turdus merula – mirlo

Artículo de referencia:

Rapid behavioural response of urban birds to Covid-19 lockdown. Oscar Gordo, Lluís Brotons, Sergi Herrando, Gabriel Gargallo.
Proceedings of the Royal Society B
Publicado:10 marzo 2021

https://doi.org/10.1098/rspb.2020.2513

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Responsable de comunicación en el CREAF. Soy licenciada en Biología por la UAB y Máster en Comunicación Científica y Ambiental por la UPF. Apasionada de la comunicación corporativa con más de 7 años de experiencia en el sector de la I + D + i en temas ambientales. Desde el año 2011 conduzco la estrategia de comunicación del CREAF.
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