¿Qué son las soluciones basadas en la naturaleza?

Cuadro 'Grupo de personajes en el bosque' de Joan Miró en enero de 1931. Óleo sobre tela que se puede visitar en la Fundació Joan Miró (Barcelona).
Cuadro 'Grupo de personajes en el bosque' de Joan Miró en enero de 1931. Óleo sobre tela que se puede visitar en la Fundació Joan Miró (Barcelona).

Justo hace un año que se llegó (por fin) a un acuerdo mundial para proteger la biodiversidad del planeta. Tomaba el nombre de ‘Marco Mundial por la biodiversidad Kunming-Montreal’, pero se dio a conocer como el “pacto 30×30”, porque proponía restaurar el 30% de la naturaleza y conservar otro 30% de caras a 2030. Entre el listado de acciones que habría que tomar para conseguirlo destacaba una, porque aparecía repetidamente: apostar por las soluciones basadas en la naturaleza. En la misma línea, las políticas europeas que marcan cómo tenemos que adaptarnos a la crisis climática proponen añadir estas famosas soluciones a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y al currículum escolar, para darlas a conocer entre los más jóvenes. Desgranamos, pues, qué son las soluciones basadas en la naturaleza, qué ejemplos estudiamos en el CREAF y por qué son una medida clave en la lucha contra la pérdida de biodiversidad y la restauración de los ecosistemas.

La naturaleza ofrece soluciones inteligentes. Sin embargo, la especie humana no siempre hemos sido tan hábiles; desconectados de la naturaleza hemos ido a buscar soluciones basadas en la tecnología o en el cemento.  

La naturaleza lleva años y años de historia adaptándose y solucionando problemas que aparecen. Si un pinzón necesita abrir determinadas semillas para comer, la selección natural ha acabado favoreciendo que tenga una forma de pico adecuada para conseguirlo. Si un tipo de bosque depende especialmente de la humedad del suelo y del ambiente para su correcto funcionamiento, los árboles que crecen tienen las copas más anchas. La naturaleza ofrece soluciones inteligentes. Sin embargo, la especie humana no siempre hemos sido tan hábiles; desconectados de la naturaleza hemos ido a buscar soluciones basadas en la tecnología o en el cemento en la mayoría de retos que se nos han puesto por delante. Por ejemplo, en lugar de plantar árboles que nos ofrecen sombra para resguardarnos de la calor, hemos añadido metros y metros de cemento y algunos toldos metálicos entre medio. Estas soluciones tecnológicas son normalmente caras, tienen impactos ambientales y sólo sirven para solucionar un problema a la vez. En cambio, las soluciones basadas en la naturaleza (también conocidas como nature-based solutions del inglés) son precisamente estrategias que se fundamentan en la naturaleza, que son eficaces y que buscan solucionar un reto humano a la vez que se devuelven los ecosistemas a un buen estado de salud. Son una estrategia para recuperar las funciones naturales, restaurar nuestro planeta y hacernos más resilientes frente a la crisis climática.

Las soluciones basadas en la naturaleza también se llaman soluciones “verdes”, porque se enfrentan a las soluciones “grises” que utilizan cemento, obras, tecnología, etc.

Una naturaleza sana, vigorosa y que funciona, con todos sus procesos a pleno rendimiento, capaz de producir, frutos, madera, filtrar agua y aire, mantener flora y fauna, es un regalo para el propio planeta y para nosotros mismos. Cuando en lugar de utilizar el cemento y las máquinas, utilizamos la naturaleza, encontramos que podemos reducir el riesgo de los desastres naturales, que los cultivos nos ofrecen más alimentos, que la salud humana no empeora y que el cambio climático se hace más llevadero. La necesitamos para protegernos del futuro que nos espera. Y es justamente esta tendencia al reverdecimiento y la recuperación de la naturaleza que hace que las soluciones basadas en la naturaleza también se llamen soluciones “verdes”, porque se enfrentan a las soluciones “grises” que utilizan cemento, obras, tecnología, etc. y que han predominado en las políticas ambientales hasta ahora.

3 ejemplos de soluciones basadas en la naturaleza

(1) Recuperar el agua sin más cemento

Uno de los ecosistemas más perjudicados frente a la crisis ecosocial es el litoral y sus cuencas hidrográficas. Son espacios que nos ofrecen multitud de beneficios, desde el agua que bebemos hasta la arena donde ponemos la toalla los domingos. Desgraciadamente, los hemos ido explotando con diversas soluciones grises que pasado un tiempo han dejado de sernos útiles, como son los canales de fabricación cementada y los enormes embalses. Una muestra es que nos falta el agua (y no sólo por sequía meteorológica) a pesar de tener estas grandes infraestructuras y que el litoral está al límite y ya no nos protege de las inundaciones, las grandes oleadas y los temporales, por muchos traspasos de arena que hacemos con grandes grúas. Para remediarlo, nuestra investigadora Annelies Broekman propone medidas que restauren la naturaleza y que tengan una visión a largo plazo, como son la recuperación de los acüíferos y un uso más sostenible del agua por parte de los sectores industriales y agrícolas. Es necesario cambiar el chip.

“Curar nuestros acuíferos y reducir el consumo son las opciones más inteligentes para garantizar las reservas de agua frente a las futuras sequías”. ANNELIES BROEKMAN, investigadora del CREAF y experta en gestión del agua.

(2) Disminuir el riesgo de aludes y deslizamientos

La pérdida de bosques maduros, el cambio de usos del suelo y la disminución de la humedad y materia orgánica están erosionando el suelo que pisamos. Está claro que muchas de las soluciones que se han propuesto para frenar esta erosión, la mayor parte de ellas tecnológicas y artificiales, no han funcionado y por eso ahora empiezan a presentarse las NBS como nuevo horizonte. ¿Cuáles son las más convenientes en cada caso? Éste ha sido precisamente el objetivo del proyecto PHUSICOS del CREAF, que ha coordinado la ecóloga del suelo Pilar Andrés; y más concretamente en la alta montaña. Hay que tener presente que la erosión de los suelos en las montañas supone un riesgo muy elevado para las personas, pues potencia los aludes de nieve, los deslizamientos y hundimientos de carreteras y de determinados cultivos. Evaluar el impacto ambiental que pueden tener nuevas medidas en un ecosistema es crucial, aunque sean medidas basadas en la naturaleza, ya que pueden aplicarse algunas erróneamente o pensar que las soluciones basadas en la naturaleza siempre son convenientes y pueden no serlo.

Durante cuatro años, el equipo de PHUSICOS ha analizado dos zonas del Pirineo y una en Italia. Las dos primeras tenían problemas con los desprendimientos de suelo y se solucionaron gracias a plantaciones en bosques (o plantaciones de árboles), que con sus raíces y el aporte extra de materia orgánica evitan la erosión. El caso de Italia fue más problemático, puesto que se trataba de una zona de turberas que se estaba secando y tenía mucha agricultura alrededor. Esto significa que se trataba de un suelo con una alta cantidad de fertilizantes, insecticidas, etc. y probablemente un agua de baja calidad. Tras recoger aproximadamente 200 muestras de suelo y analizarlas se determinó que las soluciones basadas en la naturaleza no solucionarían el problema, sino que era necesaria una buena estrategia de prevención y disminuir los contaminantes de alrededor. Éste es un buen ejemplo para recordar que las NBS no son ninguna varita mágica cuando hablamos de restauración de suelo y que la clave está en evitar llegar a un punto de degradación del suelo tan preocupante.

Enrique Doblas

«Ante un problema ambiental, el primer paso es estructurar el trabajo de campo y decidir qué muestras es necesario recoger y con qué objetivo. Hay que realizar siempre un diseño experimental para evitar aplicar soluciones ineficaces”. ENRIQUE DOBLAS, científico del proyecto PHUSICOS

(3) Retornar el suelo a la vida

Si seguimos pensando en las problemáticas que debemos gestionar urgentemente nos topamos con la degradación y la alta contaminación que están sufriendo nuestros suelos. Algunas de las técnicas de restauración se centran en el uso de productos químicos o la retención con estructuras artificiales, pero nuestro investigador Vicenç Carabassa apuesta por hacer uso de las soluciones basadas en la naturaleza. A través de distintos materiales orgánicos busca restaurar los suelos degradados de vertederos, canteras y otros terrenos y devolverlos a su forma más natural. Esta técnica de restauración da lugar a suelos de nueva creación, que se conocen con el nombre de tecnosoles, a la vez que se mejora la propia salud del suelo. Otro de los materiales que puede aplicarse a los suelos que se desea recuperar es el biochar o biocarbón, un material que se obtiene de restos vegetales y residuos de biomasa. Se aplica al suelo directamente, no se quema como el carbón clásico, i en millora la fertilitat i estimula l’activitat microbiana.

Vicenç Carabassa

«Llevamos años estudiando los diferentes tipos de enmiendas orgánicas, porque hay que saber con detalle cómo actúan sobre cada suelo, qué dosis son necesarias para restaurarlo y si ayudan a retener carbono». VICENÇ CARABASSA, investigador del CREAF.

En otros casos, los suelos necesitan un aporte extra de humedad en lugar de un añadido de nutrientes para estar más “vivos”. Es el caso del proyecto LIFE Nieblas, en el cual también está implicado Carabassa, que se centra en el uso de captadores de niebla para restaurar los bosques de laurisilva de Canarias. Ahora mismo está instalado en 35 hectáreas de la isla y el objectivo es recolectar 215.000 litros de agua. Una vez demostrada la efectividad de esta técnica tan innovadora, la intención es implantarlo en la cuenca Mediterránea y Portugal para combatir la desertificación. Volver a tener una buena vegetación en un suelo degradado ayuda a mantener la estructura de este suelo y mantener la humedad óptima, aunque no llueva.

Mi abuelo solía enseñarme que los frutos de la naturaleza pueden tener muchísimas utilidades. Por ejemplo, en el jardín de casa plantó algunos árboles frutales, porque a la vez que nos daban fruta para autoconsumo, hacían buena sombra durante el verano. Claramente es una opción mucho mejor que instalar estructuras metálicas, que tienen un coste importante de fabricación, compra y mantenimiento periódico hasta que se rompe. Al final será verdad eso de que los abuelos y las abuelas ya nos decían hacia dónde tenía que ir todo y tenían razón.

REFERENCIAS:

  • European Commission, Directorate-General for Research and Innovation, Evaluating the impact of nature-based solutions : a summary for policy makers, Publications Office, 2021, https://data.europa.eu/doi/10.2777/521937

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