Algunas plantas dejan de reproducirse cada año por la falta de nutrientes

Un estudio en el que han participado varios investigadores del CREAF concluye que las plantas con menos nitrógeno y fósforo en sus hojas alternan los años de reproducción para poder hacerlo de manera masiva en las épocas de bonanza. Es el caso de los robles, las encinas o las hayas.

L'alzina és una de les espècies que alternen els anys de reproducció. En aquest cas, es tracta d'un sense llavors ni flors. Autor: Marcors Fernández Martínez.
La encina es una de las especies que alternan los años de reproducción. En este caso, se trata de una sin semillas ni flores. Autor: Marcors Fernández Martínez.

Hasta ahora, la comunidad científica no había demostrado que algunas plantas se saltan los ciclos reproductivos anuales, un fenómeno conocido como alternancia reproductiva (o añivoría). Hoy, un artículo publicado en Nature Plants, resuelve la incógnita: las plantas que tienen problemas para reproducirse cada año, porque están sometidas a la falta de recursos, son las que adoptan la estrategia de ir alternando años de producción increíblemente alta con otros más «pobres» o inexistentes. Una práctica que ha sorprendido a los investigadores, pues saltarse la reproducción un año los hace desaprovechar las oportunidades para esparcirse.

"Esta estrategia de invertir todos los esfuerzos en unos pocos años es una jugada arriesgada" según el investigador.

La investigación, liderada por el investigador de la Universidad de Amberes Marcos Fernández-Martínez, ha encontrado que el objetivo de no reproducirse cada año es hacerlo de manera más efectiva y masiva los años que sí pueden. «La alternancia reproductiva supone una desventaja en términos evolutivos, ya que invertir todos los esfuerzos en unos pocos años es una jugada arriesgada», explica el Dr. Fernández-Martínez. Y añade «la planta lo hace cuando necesita años para acumular los recursos y nutrientes necesarios para reproducirse, y no le queda más remedio que hacerlo de forma masiva para asegurar el éxito». También han participado los investigadores del CSIC en el CREAF, Josep Peñuelas y Jordi Sardans, y el ecólogo del CREAF Josep Maria Espelta.

L'arboç és un dels casos d'estudi que no té anyivoria. Autora: Catherine Preece.
El madroño es uno de los casos del estudio que no tiene añivoría. Autora: Catherine Preece.

El clima y las lluvias también alteran la reproducción

El hallazgo ha tenido en cuenta la concentración de nitrógeno y fósforo en las hojas de 200 especies de plantas diferentes en todo el mundo. Los resultados muestran que estos dos nutrientes tienen una relación muy cercana con la alternancia reproductiva, pues cuanta menor concentración detectan los ecólogos de estos compuestos en las hojas, más intensa es la alternancia.

«Además de los nutrientes, hemos comprobado que en climas donde la variabilidad entre años en la precipitación es más elevada, las plantas tienden a presentar una producción de semillas más variable» indica Josep Peñuelas. Así, la variabilidad de lluvias de una región también determinan si una planta se reproducirá de forma más o menos variable. Un factor a tener muy en cuenta en la cuenca Mediterránea, pues con el cambio climático se espera que la precipitación sea cada vez más variable entre años.

Artículo de referencia:

Fernández-Martínez, M., Pearse, I., Sardans, J. et al. Nutrient scarcity as a selective pressure for mast seeding. Nature Plants (2019) DOI: 10.1038/s41477-019-0549-y

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