Ciencia de proximidad en el Parque Natural del Alt Pirineu

Oscar Rodbag, Archivo del Parque Natural del Alt Pirineu
Oscar Rodbag, Archivo del Parque Natural del Alt Pirineu

El Parque Natural del Alt Pirineu consolida un Observatorio de Investigación para acercar el conocimiento científico a la gestión y conservación del Parque y transferir el conocimiento a la sociedad local. Este Observatorio forma parte de la organización interna del Parque, creando así una nueva área de trabajo de su órgano gestor en materia de investigación. El lema del Observatorio es «el conocimiento de proximidad» y se vertebra a partir de una Comisión Científica de más de una veintena de personas vinculadas al territorio pirenaico, expertas en diversas disciplinas de ciencias de la Tierra, de la Vida o Sociales. Se espera que este modelo de transferencia de conocimiento, que hace de puente entre el mundo académico, el equipo gestor del Parque y la sociedad local, anime a otros espacios naturales a tener más en cuenta la cienca a la hora de tomar decisiones sobre su gestión.

 

Vallferrera

Gestionar el pasto tradicional del ganado en una zona habitada por el oso pardo, o averiguar el origen de la contaminación por aluminio en ríos de cabecera son dos de las problemáticas que el Parque Natural del Alt Pirineu se ha encontrado sobre la mesa recientemente. La solución no es inmediata ni tiene un camino único, pero el director del Parque, Marc Garriga, ha visto claro que tiene que ir de la mano de la ciencia y que podía ser muy útil tener un órgano consultivo de apoyo. Por este motivo, y en respuesta a muchas otras situaciones que se plantean en el día a día en la gestión de este espacio natural, se ha consolidado el Observatorio de Investigación del Parque. El coordinador de este Observatorio y de la Comisión Científica es Oriol Grau, investigador asociado al CREAF y que estima el Pirineo de los pies a la cabeza. Ahora hace unos meses que comenzó a desarrollar esta iniciativa apoyando al equipo del Parque.

El objetivo principal del Observatorio y la Comisión Científica del parque es que el equipo gestor y la sociedad local tengan más accesible el mundo académico y científico para poder intercambiar conocimiento y solucionar inquietudes y eventualidades que surjan en el ámbito del Parque.

Oriol Grau, coordinador del Observatorio de Investigación e investigador asociado al CREAF
Muchos ecosistemas pirenaicos son altamente sensibles al cambio climático y global que están sufriendo las montañas, que van desde los nuevos usos que está teniendo el suelo como a los cambios en el clima. En este contexto, es más necesario que nunca encontrar un equilibrio a largo plazo entre el medio natural y la sociedad. 

Además, no podemos olvidar que muchos ecosistemas pirenaicos son altamente sensibles al cambio climático y global que están sufriendo las montañas, que van desde los nuevos usos que está teniendo el suelo, derivados de la evolución del modelo socio-económico del territorio, como a los cambios en el clima. En este contexto, es más necesario que nunca encontrar un equilibrio a largo plazo entre el medio natural y la sociedad. Por eso mismo, Oriol Grau nos recuerda que precisamente «la investigación y la transferencia de conocimiento son herramientas muy valiosas para saber cómo hacer frente a esta necesidad y adaptarse a las incertidumbres del cambio global. El Parque Natural del Alt Pirineu es el espacio natural protegido más grande de Catalunya y está a la vez integrado en el Parque Pirenaico de las Tres Naciones, conjuntamente con los parques fronterizos de Andorra y L’Arièja, lo que ofrece unas posibilidades fantásticas de hacer investigación en un ámbito natural excepcional. A pesar de ello, la falta de recursos económicos y la lejanía respecto a las universidades y centros de investigación han propiciado que sea todavía una zona poco explotada científicamente en comparación con otros espacios naturales, y eso hay que revertirlo. Por ejemplo, no hay ningún centro de investigación de referencia establecido en la zona».

Francisco Lloret, investigador del CREAF y profesor de Ecología de la Universidad Autónoma de Barcelona, preside la Comisión Científica en representación de la comunidad científica en la Junta Rectora del Parque, donde fue designado por el Institut d’Estudis Catalans. Tiene un estrecho vínculo desde hace muchos años con El Pallars.

Además del apoyo a la gestión de los espacios naturales, valoro muy especialmente que esta iniciativa acerque el conocimiento científico a la población local. Además, es un acercamiento recíproco, puesto que los expertos y expertas que viven en el entorno del parque proporcionan un contexto y una información de base muy valiosos para profundizar en la actividad científica. Aspiramos a ser un punto de encuentro de la ciencia con las personas que viven en el ámbito del parque.

Francisco Lloret, investigador del CREAF y catedrático de la UAB

¿Dónde está mi ganado?

El trabajo final del Máster en Ecología Terrestre y Gestión de la Biodiversidad de la UAB acercará el talento joven y el mundo académico público al sector ganadero de la zona, que tradicionalmente ha estado muy alejado de él, y favorecerá un intercambio de conocimiento entre ambas partes 

Para empezar a caminar en esta colaboración entre sociedad, gestión y ciencia, el Parque Natural del Alt Pirineu se ha implicado, por ejemplo, la ganadería del territorio. Como medida preventiva frente a los ataques de oso pardo a los rebaños domésticos de montaña, la administración cede temporalmente o da ayudas para adquirir collares que geolocalizan los rebaños de vacas, yeguas y perros pastor desde finales de primavera hasta principios de otoño, cuando aprovechan los pastos de la alta montaña. De esta manera se puede seguir el movimiento del ganado desde casa y detectar desplazamientos inesperados. Esto ha dado lugar a un montón de datos que los ganaderos y ganaderas del ámbito del parque quieren aprovechar para mejorar la gestión del rebaño y podrán hacerlo con el apoyo del Observatorio de Investigación. Por ejemplo, les interesa saber si hay zonas buenas de pasto que no han sido aprovechadas por el ganado o si las hay que han sido sobrepasturadas y que hay que evitar. Al mismo tiempo, podrán entender mejor los movimientos que hace la manada más allá de la interacción con el oso pardo, optimizando así la gestión y esfuerzo de vigilancia del ganado. Para responder estas dudas hay que cruzar los datos de geolocalización de los rebaños con mapas de vegetación, topográficos, geológicos, climatológicos, etc. Grau comenta que «desde el parque se ha ofrecido este tema como trabajo final del Máster en Ecología Terrestre y Gestión de la Biodiversidad de la UAB y así se acercará el talento joven y el mundo académico público al sector ganadero de la zona, que tradicionalmente ha estado muy alejado de él, y se favorecerá un intercambio de conocimiento entre ambas partes».

Disponer de un Observatorio de Investigación y una Comisión científica que asesora al equipo gestor y la Junta Rectora del Parque Natural del Alt Pirineu, nos facilita mucho generar y canalizar la investigación necesaria para dar respuesta científica a los retos de gestión, coordinar y ayudar a los diferentes equipos que la llevan a cabo, facilitar la realización de prácticas y trabajos por parte de estudiantes y permitir difundir esta investigación a la sociedad local y a los visitantes.

Marc Garriga, director del Parque Natural del Alt Pirineu

Otra de las situaciones que mencionábamos inicialmente que se ha dirigido a través del Observatorio y la Comisión Científica del Parque es la concentración anómala de aluminio y otros elementos químicos nocivos para la salud humana en algunos cursos de agua de alta montaña, que podrían ser perjudiciales para los habitantes de la zona. Estos compuestos, que forman unas pátinas blancas en el lecho del río, no siempre se detectan en las analíticas de agua rutinaria, pero gracias a la investigación que han hecho grupos de investigación que vienen a la zona han identificado los factores que favorecen la surgencia de estos drenajes ácidos y que no provienen de ninguna contaminación antrópica. En este momento, hay un grupo de investigación de la UAB que está haciendo seguimiento con el apoyo de dos estudiantes de geología vecinos de la zona, que se pusieron en contacto con el Observatorio de Investigación del Parque para elaborar su trabajo final de grado, que se centrará en esta temática.

Oscar Rodbag, Archivo del Parque Natural del Alt Pirineu

Conocimiento de km0

El territorio pirenaico acoge una riqueza extraordinaria de paisajes, ecosistemas y organismos. Su posición biogeográfica favorece que se congregue una valiosísima biodiversidad, con especies de ambientes eurosiberianos, boreoalpinos, continentales, mediterráneos e incluso de ambientes árticos. Al mismo tiempo, este territorio cuenta con un legado histórico y cultural muy rico, fruto del paso de muchas generaciones en las que naturaleza y sociedad han convivido y coevolucionado, modulando el paisaje y el funcionamiento de los ecosistemas durante milenios.

La reducida actividad científica en buena parte del Pirineo hace que los modelos de gestión y conservación se hayan desarrollado a menudo con muchas incertidumbres y dificultades, desligados de la tradición del territorio 

La reducida actividad científica en buena parte del Pirineo hace que los modelos de gestión y conservación se hayan desarrollado a menudo con muchas incertidumbres y dificultades, desligados de la tradición del territorio, o que se basen en modelos de referencia que provienen de regiones lejanas donde se ha hecho más investigación. Si bien entender todo este conocimiento de otros lugares y mirar cómo aplicarlo es necesario, «es también esencial potenciar la investigación y el conocimiento ‘de proximidad’ en el Pirineo», defiende el coordinador del Observatorio de Investigación y de la Comisión Científica del Parque. «Esto facilita el desarrollo de un modelo de gestión y conservación del entorno natural y del legado social mucho más adecuado a las singularidades del Pirineo y con una base científica más sólida. Por eso, las personas que se han escogido para formar parte de esta Comisión Científica son grandes conocedoras de la región y muchas de ellas viven gran parte del año».

Oscar Rodbag, Archivo del Parque Natural del Alt Pirineu

Otro de los objetivos de la comisión ha sido revisar el contenido y las técnicas del Plan de seguimiento de la biodiversidad, una herramienta clave para la gestión del parque y que se debe ir actualizando a lo largo del tiempo. Y precisamente este es uno de los puntos en los que se quiere incidir más: los estudios que van más allá del futuro inmediato. Se está haciendo un esfuerzo importante para apoyar y promover estudios a largo plazo y entender bien cómo están evolucionando los ecosistemas. Por ello desde el Parque Natural del Alt Pirineu se han puesto a disposición de los equipos científicos diversas parcelas donde se puede hacer monitoreo a largo plazo. Desde el Observatorio se harán las tareas de mantenimiento y se coordinará la colaboración de alumnos universitarios y personal investigador que se quiera implicar, para que así los proyectos tengan continuidad y se incentive la investigación en la zona. Todo ello en la línea de complementar las investigaciones que hay en curso, generar sinergias y optimizar los esfuerzos para comprender cada vez mejor este territorio vivo que es el Pirineo. En este sentido, «la colaboración transfronteriza con los parques vecinos y sus comisiones científicas abren al mismo tiempo nuevos escenarios, ya que la naturaleza no conoce de fronteras. Es necesario que la gestión y la investigación vayan también coordinadas a nivel transfronterizo», concluye Marc Garriga.

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