La hormiguita de fuego llega a la península Ibérica

Proveniente de América del Sur, es una hormiga extremadamente pequeña, de 1 mm de longitud. Se ha detectado recientemente en Marbella, pero su expansión es probable, según los expertos. La picadura, molesta para los humanos, se sabe que puede dejar ciegos a los animales cuando les clava el aguijón diminuto en el ojo.

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Dos obreras atendiendo a una larva. Autor: Carlos Pradera

Por primera vez en Europa se ha detectado una población establecida y en expansión de la hormiguita de fuego (Wasmannia auropunctata), concretamente ocupando unas 6 hectáreas de una urbanización de Marbella. Su nombre proviene de una traducción directa del inglés, ‘little fire ant’, ya que su picadura es intensa y ardiente. A pesar de que para los humanos no pasa de una molestia, tanto en la región de origen (la zona entre Brasil, Argentina y Uruguay), como en otros lugares donde ya es invasora, se han detectado casos de ceguera en animales salvajes y domésticos que han sido picados en el ojo —desde gatos, perros, gallinas y jaguares, hasta elefantes en África. El artículo científico donde se recoge el hallazgo, que ha contado con la participación del investigador del CREAF y la UAB Xavier Espadaler, ya se ha trasladado al Ayuntamiento de Marbella, el cual por el momento no se ha pronunciado

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Dos obreras se cruzan en una hilera. Autor: Carlos Pradera

La llamada de una persona a una empresa de control de plagas quejándose de unas hormigas «muy pequeñas y que pican» fue el desencadenante que permitió encontrar la hormiguita de fuego en una grieta de un muro de la urbanización de Marbella. «Siguiendo el principio de precaución, creemos que hay que dedicar esfuerzos a erradicarla, ya que hasta las 10 ha todavía sería posible, pero más allá de eso ya no podremos», explica Espadaler. Sin embargo, alerta que probablemente ésta no es la única población establecida en la zona. «Es tan pequeña que es prácticamente indetectable, tienes que saber que está ahí y buscar bien, sino es imposible ver una hormiga de color pardo y de poco más de 1 mm. Es posible que ya esté en otros lugares y nadie la haya visto«, comenta.

La hormiguita de fuego vive en climas cálidos y húmedos, por ello, tal y como muestra este mapa, ya se ha podido instalar en zonas tropicales de África, islas del Caribe y del Pacífico, o el noreste de Australia, sobre todo en plantaciones intensivas de café y cacao. La población de Marbella es, junto con unas de Israel, la más septentrional detectada en Europa, donde siempre se ha encontrado que la hormiguita de fuego vive en zonas bien regadas, como huertos y jardines particulares. «El hecho de que la costa sur de la Península esté tan urbanizada y haya temperaturas altas puede facilitar la expansión de esta hormiga, no lo descartamos en absoluto. Para erradicar esta población habría que hacer tratamientos y dejar de regar los jardines de la urbanización durante dos años«, comenta Espadaler.

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Hilera de obreras de Wasmannia auropunctata en un mechinal, un buen sitio para encontrarlas. Autor: Carlos Pradera

Además de representar un cierto riesgo a nivel sanitario por la posibilidad de dejar ciegos a los animales —de momento no se ha registrado ningún caso en humanos—, a nivel ecológico también puede ser un problema grave, como ya lo es la hormiga argentina, otra especie invasora que tenemos. Dentro de la zona de la urbanización donde se ha encontrado la hormiguita de fuego, los expertos no encontraron ninguna otra hormiga de ninguna otra especie. Xavier Espadaler explica que «no es que ataque las otras hormigas directamente. Sencillamente es una cuestión de número. Hay tantas hormiguitas de fuego en una colonia, tantas más que en las otras especies, que encuentran el alimento antes que nadie. Es una competencia por exclusión».

 

ARTÍCULO REFERENCIADO

Espadaler X., Pradera C., Santana J.A. (2018). The first outdoor-nesting population of Wasmannia auropunctata in continental Europe (Hymenoptera, Formicidae).  Iberomyrmex, nº 10. Artículos y notes.

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