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¿Qué hace que un animal sea más inteligente que otro?

Los córvidos y los psitácidos (arriba) son más innovadores en su comportamiento que las palomas y los faisanes (debajo). También tienen cerebros más grandes en relación a su medida, resultado de la acumulación de más neuronas en el palio, y un tiempo de desarrollo más largo después de salir del cascarón.
Los córvidos y los psitácidos (arriba) son más innovadores en su comportamiento que las palomas y los faisanes (debajo). También tienen cerebros más grandes en relación a su medida, resultado de la acumulación de más neuronas en el palio, y un tiempo de desarrollo más largo después de salir del cascarón.

Desde hace tiempo se argumenta que la inteligencia está relacionada con el tamaño del cerebro. Esta teoría, llamada “teoría de la encefalización”, defiende que el tejido cerebral “extra” de un cerebro más grande permite dedicar más neuronas a tareas cognitivas. Sin embargo, hasta ahora no se disponía de evidencias científicas que lo apoyaran. Una razón es la dificultad de contabilizar la densidad neuronal en distintas especies animales.

Ahora, un trabajo internacional coliderado por Daniel Sol, científico del CSIC y del CREAF, y que aparece en la revista Nature Ecology and Evolution, demuestra, por primera vez, que un mayor número de neuronas está relacionado con una de las principales formas de inteligencia: la capacidad de innovar. Esto, a su vez, se relaciona con un mayor cerebro, tanto en términos relativos (fracción del cuerpo ocupada) como absolutos. El estudio ha sido posible por el reciente desarrollo por parte de la neurobióloga Suzana Herculano-Houzel y sus colaboradores de un nuevo método para contar neuronas. Este método, el fraccionador isotrópico, hace posible contar neuronas de muchas especies en poco tiempo y de forma precisa.

El número total de especies analizadas llega hasta 111. Esto representa la mayor muestra de número de neuronas utilizada hasta ahora en un mismo estudio.

La mayor muestra estudiada

Para realizar el estudio, los investigadores han partido de la estimación del número de neuronas en el telencéfalo palial. En los pájaros en este área cerebral tienen lugar funciones superiores (sensoriales, asociativas y pre-motoras). En cambio, en los mamíferos correspondería al neocórtex. Para este trabajo se ha medido la densidad neuronal de 81 individuos de 46 especies.

Esto ha sido posible gracias a la participación de Pavel Němec, neurobiólogo de la Charles University de Praga (República Checa) que ha coliderado el estudio y que es uno de los pocos expertos mundiales en la cuantificación de neuronas con la técnica del fraccionador isotrópico. Como controles, además del palio, también se han cuantificado las neuronas en el cerebelo (implicado en movimientos voluntarios) y en el tronco encefálico (no directamente implicado en funciones cognitivas). Sumados a las 65 especies medidas en estudios previos, el número total de especies analizadas llega hasta 111. Esto representa la mayor muestra de número de neuronas utilizada hasta ahora en un mismo estudio.

Los datos del número de neuronas han sido comparados con información de la capacidad de innovación basada en 4.400 observaciones. Estas describen comportamientos innovadores de pájaros en sus hábitats naturales. Esta información es el resultado de dos décadas de trabajo de Louis Lefebvre, psicólogo de la McGill University (Montreal, Canadá) y colider del estudio. Comprende observaciones entre 1960 y 2020 de comportamientos innovadores en la adopción de nuevos alimentos y nuevas técnicas. Ejemplos de estas observaciones incluyen grajillas rompiendo el caparazón de nueces arrojándolas sobre el pavimento, gorriones bloqueando los sensores de las puertas de supermercados para robar comida o herrerillos abriendo los botes de leche que el repartidor deja a las puertas de las casas.

Un nuevo modelo evolutivo

Un mayor número de neuronas en el palio implica una mayor capacidad de innovación

Los resultados demuestran que el número de neuronas en el palio, y no las del cerebelo ni del tronco encefálico, son un predictor afinado de la capacidad cognitiva de una especie: un mayor número de neuronas en el palio implica una mayor capacidad de innovación. A su vez, la acumulación de neuronas en el palio hace que el cerebro crezca en términos absolutos y relativos. Así pues, de entre todas las especies y linajes estudiados, los científicos destacan que son los córvidos y los loros las aves que tienen un cerebro mayor en relación al cuerpo y también más neuronas en el palio. Son también las que tienen un tiempo de maduración más largo.

“Estos resultados son consistentes con la hipótesis de que la acumulación de neuronas en el palio tiene lugar en fases tardías del desarrollo. Nuestros resultados sugieren que en córvidos y loros la acumulación de neuronas en el palio es el resultado de alargar el tiempo que necesita el pollo para desarrollarse, una vez salido del huevo”.

DANIEL SOL, investigador del CREAF

En cambio, apunta, “en grupos como los faisanes y las palomas, la etapa de desarrollo postnatal es más corta. No les permite acumular tantas neuronas en el palio. Esto puede explicar por qué tienen un cerebro relativo pequeño y son poco innovadoras en su comportamiento”.

Además, tanto córvidos como loros tienen una vida más larga. «Vivir más tiempo aumenta el valor de resolver problemas mediante la innovación. El tiempo que dedicas a aprender un nuevo comportamiento se compensa si el comportamiento ofrece beneficios durante más tiempo».

Tamaño del cerebro en términos absolutos y relativos

El trabajo demuestra que no importa tanto el número de neuronas totales sino cómo se organizan dentro del cerebro. Además, es más importante el tamaño del cerebro en relación al cuerpo que en términos absolutos.

No importa tanto el número de neuronas totales sino cómo se organizan dentro del cerebro. Es más importante el tamaño del cerebro en relación al cuerpo que en términos absolutos

Y es que, hasta ahora, existía controversia sobre si era más importante el tamaño del cerebro en términos absolutos o en términos relativos. «Los elefantes tienen un cerebro mayor que los humanos en términos absolutos», indica Lefebvre. “¿Quiere decir esto que son más inteligentes que los humanos? No necesariamente, si lo que más importa es el tamaño relativo del cerebro. El cerebro de los humanos contiene más neuronas en el palio. Este hecho hace que sea mayor en proporción a nuestro tamaño que el de los elefantes”.

Según Louis Lefevbre, “Nuestros resultados ayudan a unificar las medidas neuroanatómicas en múltiples niveles, reconciliando las opiniones contradictorias sobre el significado biológico de la expansión del cerebro”.

En opinión de Daniel Sol, «Los resultados también ponen de manifiesto el valor de la perspectiva de la historia vital para avanzar en nuestra comprensión de las bases evolutivas de las conexiones entre el cerebro y la cognición«.

Artículo de referencia:

Neuron numbers link innovativeness with both absolute and relative brain size in birds. Daniel Sol, Seweryn Olkowicz, Ferran Sayol, Martin Kocourek, Yicheng Zhang, Lucie Marhounová, Christin Osadnik, Eva Corssmit, Joan Garcia-Porta, Thomas E. Martin, Louis Lefebvre and Pavel Němec. Nature Ecology and Evolution. https://doi.org/10.1038/s41559-022-01815-x

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